Como un cuchillo en la manteca entraste a mi vida cuando me moría
Como la luna por la rendija así te metiste entre mis pupilas
Y asi te fui queriendo a diario sin una ley, sin un horario
y así me fuiste despertando de cada sueño, donde estabas tu
Y nadie lo buscaba y nadie lo planeo así
en el destino estaba que fueras para mi
y nadie le apostaba a que yo fuera tan feliz
pero cupido se apiado de mi...
Como la lluvia en pleno desierto mojaste de fe mi corazón ahogaste mis miedos
Como una dulce voz en el silencio así nos llego el amor, amor del bueno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario